ROMPIENDO EL CICLO DE DESVENTAJA
El
romper el ciclo de desventaja motivado por el estigma es claramente
una prioridad. Informes recientes indican que los trastornos
mentales son responsables de una proporción importante de toda
la discapacidad en el mundo y que existen indicios de que esta
situación se va a deteriorar. Informes de una multitud de estudios
muestran que el tratamiento de los trastornos mentales es posible,
eficaz y de bajo costo. Los programas en salud mental bien-desarrollados
podrían ayudar a aquellos que están mentalmente enfermos y a
sus familias : en la actualidad ni el tratamiento ni la asistencia
es disponible para la mayoría de las personas que podrían beneficiarse
de ello. En los paises en desarrollo (pero también en otra parte)
los recursos disponibles para servicios de salud mental son
mínimos y las situaciones anteriormente descritas reducen la
probabilidad de que los servicios psiquiátricos y los programas
de salud mental en general reciban una mayor prioridad hasta
que se tomen medidas resolutivas. La tabla 1 indica los pasos
en el ciclo de desventaja : en cada uno de ellos, las intervenciones
pueden ser eficaces y deberían intentarse. En el caso de la
psiquiatría, la prevención primaria de trastornos es posible
para una variedad de trastornos de conocida patogénesis. Un
ejemplo sorprendente para la posibilidad de prevención primaria
es el cretinismo debido a la deficiencia de yodo en la alimentación
materna : la corrección de esta deficiencia reduciría drásticamente
la incidencia de una grave forma de discapacidad mental. El
rol de los psiquiátras en esta intervención es abogar por medidas
de salud pública que tendrán que ser ejecutadas por otras partes
del sistema de servicios sanitarios - un rol que sería parecido
en un número de otras intervenciones en prevención primaria.
Para
un número de otros trastornos psiquiátricos las posibilidades
de prevención son limitadas o inexistentes : en estos casos
el tratamiento exitoso puede reducir la duración del estado
anormal, reducir la discapacidad y aumentar la semejanza de
los trastornos psiquiátricos a otras enfermedades. Allí donde
las posibilidades de tratamiento son limitadas y por lo tanto
no se puede prevenir la discapacidad o la enfermedad dura más
tiempo, las intervenciones deberían centrarse en la disminución
del estigma ligado a la enfermedad mediante educación sanitaria,
acción mediática, formación adecuada del personal sanitario
y otras medidas. En un número de casos no será posible separar
la enfermedad de su estigma : allí donde este sea el caso, las
intervenciones en salud pública tendrán que ir accompañadas
de intervenciones legales para reducir y eventualmente eliminar
la discriminación negativa ligada a la enfermedad y a las personas
estigmatizadas que la padecen. El estigma y la discriminación
disminuyen las posibilidades de rehabilitación y de funcionamiento
normal en varios roles personal y social : el siguiente nivel
de intervención estará por lo tanto orientado al desarrollo
de nuevas y añadidas opciones de empleo y de implicación de
indivíduos que padecen trastornos mentales. Finalmente, en algunos
casos la prevención no será posible y la enfermedad conducirá
a una discapacidad y a una reducción considerable de la calidad
de la realización en varios roles sociales desde el empleo y
el ejercicio de la parentalidad al cuidado de si mismo y a la
evitación del daño : en estos casos las intervenciones deberán
ser dirigidas a la desasociación del disfuncionamiento y la
discriminación negativa que pudiera causar dicho disfuncionamiento.
La decisión de hacer una inversión importante de recursos en
la interrupción del ciclo de desventaja descrito con anterioridad
es a la vez conceptual y práctica. El concepto de trastorno
mental como condición duradera que siempre está marcada por
importantes discapacidades de funcionamiento personal y social
tendrá que ser modificado : ambos el personal de asistencia
sanitaria y el público en general incluyendo las personas que
padecen enfermedad mental, deberán, por ejemplo, aceptar la
noción de que la enfermedad mental no siempre es de larga duración
; que un episodio de enfermedad no implica que la persona que
lo sufre debería por lo tanto ser considerada enferma mental
; que la mayoría de los trastornos mentales no implican interrupciones
importantes de la realización de rol y que incluso cuando lo
hacen, la realización de rol puede ser reestablecida a niveles
anteriores; que la conducta de la mayoría de las personas en
la sociedad no es perfecta y que por lo tanto es justo y razonable
ser tolerante con las aberraciones de conducta y los estilos
de vida inconformistas ; que el estar empleado y el ser productivo
económicamente ni son los únicos ni son los más importantes
signos de salud mental ; que en casos de comorbidez entre trastornos
físicos y mentales, ambas condiciones deberían ser tratadas
; y que el tratamiento de los trastornos mentales mejora de
forma significativa el pronóstico del trastorno físico y vice
versa.
En
armonía con las modificaciones conceptuales, sería igualmente
necesario reexaminar la forma en la que el tratamiento psiquiátrico
es planificado y proporcionado. Además de la evidente necesidad
de respetar al paciente y de proteger sus derechos, resulta
igualmente importante dar preferencia a tratamientos que no
contribuyan a la estigmatización de la enfermedad ; el paciente
podría, por ejemplo, ser tratado en servicios sanitarios generales
antes que en instituciones psiquiátricas de reputación siniestra
y deberían de elegirse tratamientos que no produzcan efectos
secundarios visibles ( o se deberían de ajustar las dosis para
minimizar dichos efectos secundarios aun cuando esto signifique
que la reducción de los síntomas psiquiátricos será más lenta
o incompleta). Resulta igualmente necesario reexaminar la relación
entre médico y paciente ; prestar atención a las descripciones
que los pacientes hacen de las formas en las que solían sobrellevar
o vivir con su enfermedad, por ejemplo, proporcionará al médico
un conocimiento nuevo y valioso que puede ser transferido a
otros pacientes y utilizado en la formación de psiquiátras,
médicos generalistas y demás personal sanitario.
PROGRAMAS CUYA FINALIDAD ES LA REDUCCIÓN DEL ESTIGMA Y LA
DISCRIMINACIÓN DEBIDOS A LA ENFERMEDAD MENTAL
El hecho de que el estigma y la discriminación debidos a la
enfermedad mental estén entre los obstáculos principales para
proporcionar una asistencia en salud mental de calidad, está
siendo reconocido en cierto número de paises y en algunos, e.g.
Gran Bretaña o Australia, organizaciones gubernamentales o nogubernamentales
han emprendido campañas contra este estigma.
La
Asociación Psiquiátrica Mundial (WPA) ha igualmente iniciado
un programa internacional para luchar contra el estigma y la
discriminación debidos a la esquizofrenia. La esquizofrenia
se ha elegido como foco para este programa por diferentes razones.
Es una enfermedad mental grave con síntomas que la gente tiende
a asociar con enfermedad mental - tales como alucinaciones,
delirios (a menudo de tipo extraño e incomprensible), anomalias
psicomotoras e incoherencia de lenguaje. Este trastorno a menudo
es de larga duración y puede producir discapacidades de varios
tipos. La rehabilitación después de la enfermedad puede ser
difícil y hasta cierto punto depende de las actitudes y de la
conducta de la gente que rodea a los pacientes y de los pacientes
ellos mismos. Se tenía la impresión de que reducir el estigma
relacionado con la esquizofrenia era un reto importante, pero
que el éxito de este programa mejoraría significativamente la
calidad de vida de las personas que padecen esquizofrenia (y
de la de aquellos que los cuidan) y que podría ayudar a desarrollar
programas similares para otras enfermedades.
El programa que inició la WPA difiere de otros de diferentes
maneras. En primer lugar, es internacional y tiene un impulso
global. Luego, está organizado de manera cumulativa : la experiencia
obtenida en el primer pais en el que se emplea se hace asequible
a los grupos que lo empiezan en el segundo pais, ambos servirán
de fuente de inspiración y experiencia para el tercer pais y
asi succesivamente. El programa fué iniciado en la provincia
de Alberta en Canada ; en 1999 se empezaron programas en una
área urbana en España y en una provincia en Austria y se espera
que antes de Agosto 1999 por lo menos ocho paises tendrán programas
en marcha. El programa está dirigido por un Comité Directivo(1)
que coordina la acción en los diferentes paises así como la
producción del material del programa y de los instrumentos de
acción.
El programa de la WPA no aborda el problema de la discriminación
y del estigma de una manera trabuca disparando mensajes a todo
el mundo a la vez : es selectivo, definiendo intervenciones
hacia grupos pensados importantes en el proceso del cambio de
actitud. No empieza con teoría ; el programa empieza con la
exploración de la experiencia de las personas que padecen esquizofrenia
y da prioridad a la eliminación de problemas específicos que
les han causado dolor. Aunque el programa no es conducido por
psiquiátras, los miembros del Comité Directivo son los profesores.
N. Sartorius (Presidente), . J.J. Lopez-Ibor, . C. Stefanis
y . N.N. Wig.
Los
grupos incluyen representantes de diferentes organizaciones
comunitarias, expertos en diferentes disciplinas, miembros de
organizaciones de pacientes y familias, periodístas, políticos
y demás. Los psiquiátras se contentan con ser miembros útiles
del grupo que lo lleva a cabo . Una noción central del programa
es que lo realizable es más atractivo que lo ideal. Allí donde
no se puede por ejemplo hacer rápidamente desaparecer el estigma,
el programa busca disminuir la discriminación debida a la enfermedad,
como primer paso : allí donde resulta dificil luchar contra
y superar la discriminación, el programa se centra en proporcionar
alternativas a situaciones en las que la discriminación es particularmente
dañina o dolorosa.
El
apoyo al programa proviene de diferentes fuentes. Una subvención
educacional sin restricción de Eli Lilly ayudó a empezar el
trabajo y respalda el proceso del desarrollo de material para
el programa. El apoyo local proviene de organizaciones gubernamentales
y no gubernamentales, y de donaciones industriales e individuales.
Nadie de los que trabajan en el programa reciben un sueldo :
la recompensa reside en el sentimiento de estar implicado en
una empresa noble y necesaria. El material producido hasta ahora
incluye una descripción paso-a-paso de las actividades que deberían
emprenderse en cada uno de los paises que participan en el programa.
Se da una estimación del tiempo para cada paso : es, sin embargo
, sabido que los paises pueden variar en la cantidad de tiempo
que necesitan para llevar a cabo cada uno de los pasos. Hay
también una descripción de la esquizofrenia resumiendo el conocimiento
acerca del trastorno e indicando los hechos de particular importancia
para programas tendientes a disminuir el estigma y la discriminación
debidos a la enfermedad mental. Estos dos documentos, las Directrices
para el Desarrollo del Programa y el Resúmen del Conocimiento
sobre la Esquizofrenia desarrollados para el programa de la
WPA contra el Estigma y la Discriminación a causa de la Esquizofrenia
han sido desarrollados por grupos de trabajo compuestos de expertos
de diferentes paises que representan diferentes disciplinas
que podrían ser una fuente de información útil para el programa.
Se están desarrollando otros tres documentos : una descripción
del desarrollo del programa en cada uno de los lugares que participan
en la primera fase del programa (volumen 3), una descripción
de programas similares o relacionados que se han llevado a cabo
en el pasado (volúmen 4) y un " herramental " que contiene material
que podría ser útil a aquellos que desarrollan programas e.g.
cintas de vídeo, posters, películas y líbros (volúmen 5 ). Todo
el material incluido en el volúmen 5 fué evaluado por un grupo
de revisión especial y se accompaña de una nota breve sugiriendo
cuando, cómo y dónde se puede utilizar el material.
Una vez que el primer grupo de paises ha acabado su trabajo,
el programa será divulgado para uso general. Algunos de los
expertos que participaron en el desarrollo del material del
programa y aquellos que condujeron el programa en los primeros
ocho lugares estarán disponibles como consejeros de grupos o
de paises que llevarán a cabo el programa en el futuro. Los
programas en los ocho primeros lugares continuarán sin embargo,
y se espera que se lleve a cabo de nuevo después de varios años
una evaluación de los efectos del programa.
|
|