Resumen
Aunque
en un sentido amplio los orígenes de la Psicología
Médica se pueden antedatar a los de la propia medicina,
en sentido estricto la materia tiene poco más de un siglo
de existencia, iniciándose en Europa a mediados del siglo
XIX. En España se introduce como asignatura obligatoria
en los estudios de Medicina en 1944, aunque es en 1966 cuando
adopta su nombre definitivo y se incluye de manera oficial en
el área de Psiquiatría. A pesar de que su proyección
postgraduada está relativamente poco desarrollada, la
Psicología Médica representa en la actualidad
una de las tres grandes vertientes que integran la Psiquiatría
actual, junto con la Psiquiatría Biológica y la
Psiquiatría Social y Comunitaria. Aunque hace uso de
métodos propios de otras ciencias, su método específico
es el método biopsico-social, e incluye la psicoterapia,
la medicina psicosomática y los aspectos psicológicos
de la práctica médica como algunos de sus aspectos
esenciales. Después de analizar y discutir diversas definiciones
propuestas, concluimos por definirla como la parte de la medicina
encargada de informar y formar al médico para mejor realizar
su labor en general, proporcionándole una conceptualización
amplia del contexto psicobiológico y psicosocial de la
salud y la enfermedad, y facilitándole el desarrollo
de sus habilidades de interacción interpersonal.
Palabras
clave:
Psicología
Médica. Psiquiatría.
Abstract
Medical
Psychology
From
a broad view-point, the origins of Medical Psychology may be
considered to precede those of Medicine itself. In a strict
sense, however, the subject is about a century and half old,
starting as such in Europe in the mid 1800's. In Spain is taught
as an official subject in Medical School since 1944, although
not until 1966 was adopted its actual name, being included at
that date into the Departments of Psychiatry. Although its postgraduate
projections are relatively underdeveloped, Medical Psychology
may be considered as one of the three great poles of current
Psychiatry, together with Biological Psychiatry and Social and
Community Psychiatry. The bio-psycho-social method is specific
to Medical Psychology, although methods from other psychological
and biological sciences are also applied. As some of its major
interests, it includes Psychotherapy, Psychosomatic Medicine
and the Psychological aspects of Medical Practice. After analyzing
and discussing most of proposed definitions, we settle for the
following: "the part of medicine in charge of instructing
and educating medical practitioners to the best performance
of their general role, aporting a broad conceptualization of
the psychobiological and psychosocial aspects of health and
disease, and promoting the development of their abilities for
interpersonal interaction.
Key
words:
Psychological
Medicine. Psychiatry
versión
impresa publicada en Psiquis, 1999; 20 (3): 87-95
Orígenes
de la Psicología Médica
Algunos autores, como Zilboorg en su History of Medical Psychology
(1941), trazan los orígenes de la psicología médica
hasta los albores de los tiempos. En cierta forma, es cierto
que los primeros intentos de aliviar el sufrimiento humano con
el ri-tual, el gesto y la palabra, son un claro antecedente
de nuestra actividad. Sin embargo, estos orígenes se
confunden con los de otros muchos artes y ciencias. En verdad,
todas las profesiones de ayuda pueden reclamar este origen,
y por eso, en el mismo sentido estricto en que ya hemos comentado
para la psiquiatría en general (González de Rivera,
1996), nos parece más justo buscar los orígenes
de la psicología médica en sus primeras manifestaciones
diferenciadas dentro de las disciplinas médicas.
Una de las primeras obras en la que se recoge esta presencia
diferenciada es "Principios de Psicología Médica",
del barón Ernst Freiherrn von Feuchtersleben. La primera
edición en alemán de este tratado fue publicada
en Viena en 1845, siendo inmediatamente traducida al inglés,
y publicada por la Sydenham Society de Londres en 1847. Ya en
aquella época, decía Feuchtersleben que "Quizá
nada sea tan esencial para el avance (de la medicina) como la
psicología, cuidadosamente adaptada a propósitos
médicos".
Teniendo en cuenta, según Feuchtersleben, que el "conjunto
de manifestaciones somáticas de la actividad humana en
la enfermedad atrae tan poderosamente la atención del
médico que los hechos psíquicos quedan oscurecidos
y como en un segundo plano", resulta evidente la necesidad
de clarificar e insistir en la importancia de estos hechos psíquicos
para la salud humana global, enseñando al médico
a valorarlos y a actuar sobre ellos. Como predecesor en su esfuerzo,
reconoce este autor solamente a su maestro Ph. C. Hartmann,
cuya obra "Principios Fundamentales para una Fisiología
del Pensamiento o La Mente Humana, en su Relación con
la vida Física" (1832) cita con admiración,
reconociendo en ella un modelo tanto para el enfoque general
como para muchos aspectos específicos, "salvando,
claro está, las necesarias correcciones impuestas por
el avance del conocimiento en neurología y en psicología".
Von Feuchtersleben acuña en su libro términos
que harán fortuna, como "psicosis", "psicopatología"
y "psiquiatría", lo cual ya es suficiente para
que sea tomado en cuenta. Pero es además su insistencia
en que el conocimiento de "las relaciones entre la mente
y el cuerpo" es "indispensable no sólo para
el que practica la psiquiatría en el asilo de lunáticos,
sino para todos los médicos en general" lo que nos
hace considerarle como un pionero de la Psicología Médica.
Es, por otra parte, interesante reseñar que, al igual
que la mayoría de sus continuadores, no propugna este
autor una inmersión en la psicología general ni
en la filosofía psicológica, sino tomar "solamente
aquellos aspectos de utilidad para los médicos".
Algunos años más tarde, Maurice de Fleury (1918),
profesor francés de patología médica, publicó
su `Introduction a la Médicine de l'Esprit", fino
tratado en el que destaca los avances logrados en el conocimiento
psicológico por médicos célebres en el
curso de su práctica clínica, e insiste en la
necesidad de incluir un programa regular de estudios de psicología
en la carrera de medicina.
Aproximadamente por la misma época, un movimiento similar
toma forma en Alemania, cristalizado en el "Tratado de
Psicología Médica" de Ernst Krestchmer, discípulo
de Krepelin y catedrático de psiquiatría en Marburgo.
Esta obra, que pronto conoció varias ediciones y fue
traducida a la mayoría de los idiomas europeos, tuvo
una gran influencia, e impulsó, más que las anteriores,
el desarrollo de la materia. Que el estudio de la psicología
es de interés obvio para el psiquiatra está claro,
dice Kretschmer, pero es necesario concienciar a todos los médicos
de que también debe serlo para la práctica médica
general. Para ello, "debemos renunciar a ciertos contenidos
especulativos y carentes de aplicación médica
directa, muy del gusto de los psicólogos y de los filósofos
(hay que tener en cuenta la época en que escribe Krestchmer),
y destacar otros que sí tienen utilidad práctica
clara para el ejercicio de la medicina, en su triple vertiente
del diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento".
Después de interrogarse sobre los contenidos que han
de darse a esta "psicología práctica para
médicos", rechaza Kretschemer la psicología
fisiológica, con un razonamiento cuya actualidad resulta
aplastante. En efecto, podemos decir, parafraseando en lenguaje
actual la tesis de Krestchmer, que las bases neurobiológicas
de la emoción, el pensamiento y la conducta ya son, y
deben ser, desarrolladas por la neuroanatomía, la neurofisiología
y la neuroquímica, de manera básica para el médico
general, y, en sus aspectos avanzados, a través de las
neurociencias como uno de los fundamentos de la psiquiatría.
Por otra parte, dar a la Psicología Médica un
contenido psicofisiológico predominante, arguye Kretschmer
con nuestro total consenso, produciría el efecto precisamente
opuesto al que se pretende conseguir con la introducción
de esta asignatura en la carrera de medicina, "inmovilizándole
(al médico) precisamente delante de la puerta que pretendía
franquear, la que le separa de los procesos psíquicos
superiores, y para los que la psicología fisiológica
no constituye más que una de las vías de acceso".
Desde un punto de vista algo diferente, muy propio de un psiquiatra
con gran consulta privada en el Harley Street londinense, Clifford
Allen, autor del primer tratado inglés sobre psicología
médica, aconsejaba a los médicos el estudio de
la psicología aplicada, porque "El médico
que muestra su ignorancia (de la psicología) corre el
riesgo de perder categoría a los ojos de sus pacientes".
Naturalmente, Allen, como buen médico práctico,
se interesaba por la psicología en cuanto a su aspecto
de facilitar la comprensión de los seres humanos en su
trato real. Reconoce así, como fuente de conocimiento,
los aportes de la psicopatología, y descarta, como carentes
de interés para el médico, los de las psicologías
académicas y teóricas. Con muchos años
de antelación a las corrientes eclécticas actuales,
Allen defendía ya la necesidad de una psicoterapia médica
sencilla e integrada, apoyada en las grandes escuelas, pero
sin hacer caso ni tomar partido en sus disputas por la exclusividad.
Evolución
de la Psicología Médica en España
Ortega
y Gasset y Marañón fueron los primeros que llamaron
la atención en España sobre la necesidad de humanizar
los estudios médicos, introduciendo la enseñanza
de la psicología en las facultades de Medicina. En 1944
se incluye por primera vez la psicología como asignatura
obligatoria de la Carrera de Medicina, cursándose en
la Facultad de Filosofía y Letras. Nunca ha estado claro
para mí la relación entre el estudio de las ideas
filosófico-histórico-humanistas de la psicología
antigua, y el desarrollo de cualidades humanas como la empatía
y la compasión, pero lo cierto es que el primer paso
para humanizar la medicina consistió en enviar a los
médicos a estudiar con los humanistas. Quizá,
más que un juego de palabras, esta relación humanismo-humanidad
se establece por la percepción subliminal de que la visión
científica del mundo no lo abarca todo, y la psicología
puede ser la fuente de modos y actitudes más positivos
para la interacción humana en general, y la médico-enfermo
en particular (González de Rivera, 1981). Bien es verdad
que la psicología actual, tan "científica",
ha perdido gran parte de este potencial, y cabe preguntarse
si no estará llegando el momento de humanizar los estudios
de psicología.
En 1951 pasa a denominarse "Psicología para médicos"
comenzando a impartirse su enseñanza en la misma Facultad
de Medicina, aunque generalmente todavía confiada a profesores
de filosofía, de ética o de moral. La asignatura
es ahora una psicología general para no psicólogos,
y, de manera insensible y progresiva, algunos contenidos de
los cursos de filosofía deben ser disminuidos y otros
desarrollarse, para responder mejor a las necesidades e intereses
de un grupo compacto, claramente definido por su elección
vocacional. A partir del curso 1966/1967, a petición
de los Catedráticos de Psiquiatría, resuelve el
entonces Ministerio de Educación cambiar el nombre a
"Psicología Médica", y confiar su enseñanza
a los Departamentos Universitarios de Psiquiatría, muchos
de los cuales toman a partir de entonces el nombre completo
de "De-partamentos de Psiquiatría y Psicología
Médica".
Paralelamente a este desarrollo en nuestro país, las
escuelas de medicina de EE.UU. han ido introduciendo también
en los estudios de primer ciclo la enseñanza de "Behavioral
Sciences" o Ciencias del Comportamiento, llamadas así
más por comodidad que porque su contenido se ajuste estrictamente
a temas conductistas. De hecho, la enseñanza de "Behavioral
Sciences" impartida en la mayoría de las universidades
norteamericanas hasta mediados de los años ochenta tenía
un denso contenido psicoanalítico, que contrastaba curiosamente
con el furor skinneriano de las Facultades de Psicología
vecinas. A partir de esta fecha, comienzan claramente a introducirse
en el currículum de la Psicología Médica
americana temas de corte conductista y cognitivo, y, más
recientemente, la mayoría de los programas tratan de
desarrollar un enfoque ecléctico, en el que tienen importancia
capital diversos aspectos de las correlaciones psicofisiológicas
o relaciones entre conducta-procesos mentales-estado afectivo
y la regulación neuroendocrina e inmunitaria, así
como los temas princeps tradicionales derivados de la psicología
evolutiva, sobre todo en sus aspectos diferenciales y relacionales
en los estados de salud y enfermedad (Simons, 1977; Ballis,
1978).
Por diversas razones, el desarrollo de la Psico-logía
Médica en España es particularmente interesante.
Mientras que su objetivo inicial era "humanizar los estudios
de medicina", supuestamente poniendo a los futuros médicos
en contacto con estudiantes y doctrinas "humanitarias",
pronto resultó evidente que no todos los contenidos de
la Psicología resultaban de interés o utilidad
para el médico. De una Psicología General impartida
a no psicólogos, la Psicología Médica pronto
empezó a tomar cuerpo propio, si bien de manera relativamente
inarticulada. A partir de su tercer momento, en la década
de los años sesenta, empiezan a introducirse conceptos
y métodos procedentes, no sólo del campo originario
de la psicología, sino también del de la psiquiatría,
al que ya pertenecen la mayoría de los profesores de
la asignatura. El estudio de las relaciones interpersonales,
particularmente la relación médico-enfermo, fue
poco a poco convirtiéndose en un tema central para la
Psicología Médica, mientras que la influencia
de la Psiquiatría ha ido enriqueciéndola con unos
conocimientos que no son de uso común en el campo de
la Psicología en general.
Los frutos de la enseñanza de la Psicología Médica
empezaron a manifestarse por un renovado interés en el
desarrollo de una medicina antropológica (v., para detalles,
por ejemplo, Kenny y De Miguel, la Antropología Médica
en España, 1980) que considere al hombre de una manera
global, constituido por aspectos psicológicos y sociales,
y no meramente por los biológicos, como pretende una
cierta manifestación de "medicina científica".
|
|