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Resumen
Los hechos principales que emergen de los resultados de nuestra
encuesta en Suiza son la coexistencia de prácticas terapéuticas
enraizadas en diferentes referencias, una clara tendencia a
la práctica de terapias combinadas y una importante diversificación
de actividades y de marcos de trabajo. Es, así mismo,
a destacar, que los psiquiatras de orientación biológica
ocupan puestos de más responsabilidad universitaria e
institucional en general, mientras que los psiquiatras psicoanalistas
ocupan una posición particular mantenida de " interface
" entre la actividad pública y la privada. Esta
situación les convierte en garantes de los principios
del psicoanálisis y contribuyen así a la renovación
de futuras generaciones de psiquiatras de orientación
psicoanalítica.
Al comparar diferentes programas de formación, Mombour
(Mombour, 1984) observó que el psicoanálisis ha
ejercido una influencia predominante en la formación
de los psiquiatras y de los psicoterapeutas en los Estados Unidos,
en Canadá, en Noruega y en Suiza. Respecto a esta última,
la doble especialización en psiquiatría y psicoterapia
ha contribuido sin duda alguna a la pre-eminencia de la psicoterapia,
sobre todo de inspiración psicoanalítica, hasta
nuestros días.
PALABRAS
CLAVE: Encuesta, psiquiatra, psicoanálisis.
Summary
The main facts that emerge from the results of our survey in
Switzerland are the coexistence of therapeutic practices rooted
in different references, a clear tendency towards the practice
of combined therapies and a significant diversification of activities
and work frameworks. It should also be pointed out that psychiatrists
with a biological orientation occupy university posts, as well
as institutional in general, with more responsibility, while
the psychoanalyst psychiatrists occupy a particular position
supported on the " interface ", between the public
and private activity. This situation turns them into guarantors
of the principles of psychoanalysis and in this way they contribute
to the renovation of future generations of psychoanalytical
orientated psychiatrists.
On
comparing the different training programs, Mombour (1984), observed
that the psychoanalysts have exercised a predominant influence
on the training of psychiatrists and psychotherapists in the
United States, Canada, Norway and Switzerland. With regards
to the latter, the double specialisation in psychiatry and psychotherapy
has without any doubt contributed to the pre-eminence of the
psychotherapy, especially of the psychoanalytic inspiration,
right up to the present.
KEY
WORDS: Investigation, psychiatrist, psychoanalysis.
La
orientación teórica de los psiquiatras depende
(además de determinadas características de su
personalidad, como el autoritarismo, la tolerancia a la ambiguedad
y a la frustración) del tipo de formación que
realizan y del tipo de práctica en la que se hallan inmersos.
Dietz (Dietz, 1981) realizó un estudio sobre los tratamientos
que tienden a aplicar distintos psiquiatras y vio que los psiquiatras
que utilizaban electrochoque habían recibido menos frecuentemente
un entrenamiento psicoanalítico, trataban a pacientes
de clases sociales menos favorecidas utilizaban más psicofármacos
y menos psicoterapia intensiva y psicoanálisis.
Las actividades que los psiquiatras realizan han ido experimentando
una clara " biologización " en detrimento de
las prácticas dinámicas y sociales, debido, en
buena parte, al cambio que se ha producido en la manera en que
se dispensan los servicios de Salud Mental en las últimas
décadas condicionadas sobre todo por las estrategias
de contención de los costos.
En el presente trabajo describiremos, en primer lugar, el papel
que el psicoanálisis juega en la orientación teórica
y en las actividades prácticas de los psiquiatras. Describiremos
luego las orientaciones teóricas y actividades prácticas
de aquellos psiquiatras suizos que dicen dedicarse preferente
o exclusivamente al psicoanálisis. Compararemos nuestros
datos con los de la literatura española e internacional.
Los datos que ofrecemos provienen de diversos estudios que realizamos
acerca de los psiquiatras de Suiza y España. En Suiza,
enviamos por correo un cuestionario a psiquiatras establecidos
en la práctica privada o trabajando en instituciones.
En España habíamos realizado una encuesta semejante
en los años 80 que dio lugar a varios trabajos (Azcunaga
et al., 1986; Guimon, 1990; Guimon et al., 1987)
EL
MODELO DINAMICO ENTRE LOS PSIQUIATRAS
La orientación teórica de los psiquiatras se ha
modificado sustancialmente en los últimos quince años
(Marmor y cols., 1975; Cypress, 1978; Yager y cols., 1979; Beitman
y cols., 1984b). Si, al principio de la década de los
70, el modelo psicodinámico predominaba en muchos países
influyentes (Greenley y cols.,1981, Beitman, 1984b) y estaban
en auge las orientaciones sociales o incluso antipsiquiátricas,
desde el final de los años 80 parece imparable el avance
del modelo biológico en detrimento de los anteriores.
Una encuesta que realizamos en España en 1977 entre psiquiatras
y residentes en psiquiatría ponía en evidencia
(Guimón y cols 1978) que consideraban mayoritariamente
al llamado modelo "médico" como trasnochado
y ,en cambio, estaban convencidos de la vigencia del psicoanálisis
La situación se modificó en los años siguientes,
como se vio en una encuesta que realizamos en 1986 (Guimón
y cols, 1987) y en la que los psiquiatras españoles se
inclinaban principalmente por el modelo médico (43%),
seguido por el psicodinámico (26%) y, por último,
por el social (11%). Se consideraban bien o muy bien informados
(66%) sobre la psiquiatría biológica y con un
nivel de información intermedio en psicoanálisis,
tendencia que, junto a la psiquiatría biológica,
es la que presenta un colectivo más numeroso de personas
muy informadas. El psicoanálisis es, naturalmente, mejor
conocido por los psiquiatras adscritos al modelo dinámico,
mientras que los afines al modelo social y al médico,
muestran escasa información sobre ese tema.
El modelo médico era el mayoritariamente sustentado por
los psiquiatras que trabajaban en medios hospitalarios y en
quienes desarrollaban su labor en centros de alcoholismo y toxicomanías
o en servicios de neuropsiquiatría de la Seguridad Social.
En cambio, los que desempeñaban sus funciones en centros
de salud mental se inclinaban por el modelo dinámico.
En lo que se refiere a Suiza, El análisis de la adhesión
explícita a modelos teóricos y de las referencias
indirectas a orientaciones teóricas mostró que
el 41% de los psiquiatras se adhería al modelo psicológico
(dinámico) que obtiene así la puntuación
más alta entre los diferentes modelos (Guimón
et al., 1998b).El modelo psicológico no puntua tan alto
en ninguno de los estudios que se han citado en otros paises
: es preferido por el 36% de los psiquiatras norteamericanos
en el estudio de Jensen y al. (1990), por el 30% de los psiquiatras
británicos (Brook & Wakeford, 1987), por el 26% de
los psiquiatras Españoles (Guimón y al. 1987)
y por el 20% de los miembros de la Asociación Psiquiátrica
Estatal de Washington (Beitman y al, 1984a)
El segundo modelo preferido por los psiquiatras suizos es el
ecléctico con el 39%. Beitman et al. (Beitman et al,
1984a) mencionan en EEUU una cifra comparable (38%) pero en
los estudios llevados a cabo por Brook y Wakeford (Brook and
Wakeford, 1987) y Jensen et al. (Jensen et al, 1990) en ese
país este era el modelo preferido por una amplia mayoría
(65% y 59% respectivamente) de sus psiquiatras.
El modelo médico o biológico es la referencia
principal tan sólo para el 7% de los psiquiatras en Suiza.
En otros países, son mencionados más frecuentemente
y, así, en España, es el modelo principal para
el 43% de los psiquiatras (Guimón et al, 1987).
Finalmente, el 7% de los psiquiatras suizos dicen adherir al
modelo social. El porcentaje de los psiquiatras españoles
es ligeramente más elevado, con el 11%.
EL PSICOANALISIS EN LA PRACTICA PROFESIONAL DE LOS PSIQUIATRAS
Existen pocos estudios recientes que examinan bajo un ángulo
cuantitativo, las prácticas clínicas de los psiquiatras
(Olfson et al, 1994b; Dorwart et al, 1992) y estas investigaciones
no abordan, salvo alguna excepción (Guimón et
al, 1998a, 1997b; Kane y Harper, 1992; Guimón, 1990),
la cuestión de la práctica del psicoanálisis
. Algunos trabajos muy escasos estudian las características
de los miembros de las sociedades de psicoanálisis y
ciertas modalidades de sus enfoques clínicos. En Francia,
Bergeret et al. (Bergeret et al, 1987), al examinar las prácticas
de los psicoanalistas miembros de la Sociedad Psicoanalítica
de Paris, constatan que tan sólo el 16% utiliza exclusivamente
el psicoanálisis. La mayoría practica la psicoterapia
de inspiración psicoanalítica, sobre todo individual,
y algunos, entre los psicoanalistas de formación médica,
practican lo que los autores llaman, sin mayor precisión,
la psiquiatria. En los Estados Unidos, los miembros de la American
Psychoanalytic Association, de los cuales el 95% son psiquiatras,
tienen de media 4 pacientes en análisis por semana y
12 en psicoterapia (Brauer & Brauer, 1993). Para estos autores,
estas cifras muestran el tiempo relativamente escaso consagrado
al psicoanálisis y la necesidad de otras actividades.
Con una perspectiva diferente, Donovan & Roose (Donovan
& Roose, 1995) se han interesado por la utilización
de la farmacoterapia en el marco del propio psicoanálisis.
Entre los psicoanalistas formadores en el Columbia University
Center for Psychoanalytic Training and Research, cerca de los
dos tercios tienen al menos un paciente en análisis que
consume psicotrópicos. Por lo general, consideran esta
utilización como benéfica, tanto en la mejoría
de los síntomas como en el proceso psicoanalítico,
confirmando así los resultados de Kane y Harper en Tejas
(Kane & Harper, 1992). Se trata de una forma de tratamiento
que combina dos enfoques.
Los únicos trabajos que mencionan una práctica
de orientación psicoanalítica tan extendida como
la Suiza son el de Cypres (Ciprés, 1978) y el de Yager
et al. (Yager et al, 1979), en EEUU, pero ambos estudiaban sólo
psiquiatras que trabajaban en el sector ambulatorio. La psicoterapia
individual analítica sólo era practicada por el
25% de los psiquiatras de Connecticut (Redlich & Kelert,
1978). Entre los psiquiatras de Tejas (Kane & Harper, 1992),
sólo el 39% llevaba a cabo psicoterapias individuales
de oriantación analítica. Tan sólo el 35%
de los psiquiatras españoles que trabajan en el sector
público utilizan la psicoterapia dinámica (Guimón,
1990).
Se podría pensar que la referencia psicoanalítica
tiene esta predominancia en Suiza a expensas de las terapias
de tipo biológico. Pero nuestros resultados muestran
que la amplia mayoría utiliza también tratamientos
biológicos (tratamientos mixtos 91%; farmacoterapia 68%).
Respecto a la farmacoterapia, en particular, se registran hallazgos
comparables en los estudios de Yager et al. (Yager et al, 1979),
en los que era utilizada por el 63% de los psiquiatras, Kane
y Harper (Kane &Harper, 1992) por el 59%, y Olfson y al
(Olfson et al, 1994a) por el 62%.
En una investigación que realizamos en España
(Azkunaga y cols, 1986), se vio que el perfil de actividades
desarrolladas en servicios públicos y privados era sensiblemente
diferente. El 84% de los psiquiatras que trabajaban en los servicios
públicos y el 100 % de los que trabajan en la práctica
privada realizaban psicoterapias de orientación analítica.
Era, naturalmente, sólo en los servicios privados donde
se realizaban tratamientos individuales descritos como "psicoanálisis".
En cualquier caso, en ambos tipos de asistencia el tratamiento
mixto era el más frecuente.
En
una encuesta reciente a sus miembros (Schmidt-Hellerau, 1998),
la Sociedad Suiza de Psicoanálisis constata que estos
realizan de media 3.1 análisis a 4 horas por semana,
1.7 análisis a 3 horas por semana y 4.9 psicoterapias.
Menos de la mitad de los miembros ejercen su actividad de analistas
(curas psicoanalíticas, psicoterapias, supervisiones)
a jornada completa, es decir de 31 a 60 horas semanales. En
este estudio no se explora la frecuencia con que los psicoanalistas
recurren a otros modelos no dinámicos.
Los resultados de nuestra encuesta muestran que existe un cierto
número de enfoques clínicos adicionales al psicoanalítico
(individual, familiar, de pareja o de grupo, y actividades específicas)
entre los psiquiatras suizos (Guimón et al., 1998a).
A modo de ilustración Fig. 2), el 92% de los psiquiatras
llevan a cabo tratamientos mixtos, el 81% practica psicoterapias
de inspiración analítica, el 80% entrevistas de
pareja o de familia, el 47% terapias sistémicas, el 35%
terapias cognitivas y el 76% intervenciones ante terceros.
Para poder distinguir entre perfiles de actividad típica,
llevamos a cabo un análisis factorial que tomó
en consideración todas las terapias y la frecuencia de
su uso por los psiquiatras. De este análisis factorial
surgieron 5 factores que, conjuntamente, representan el 54%
de la varianza total: Terapias sistémicas (21% de la
varianza);Terapias cognitivo-comportamentales (10% de la varianza);Terapias
médicas (9% de la varianza) ;Terapias psicoanalíticas
(8% de la varianza);. Entre estas últimas se incluyen:
psicoanálisis, psicoterapia individual de inspiración
analítica, terapia de grupo o de pareja o de familia
inspirada en el psicoanálisis.
RELACIÓN
ENTRE MODELO TEÓRICO Y PRÁCTICA EN LOS PSIQUIATRAS
Las
concordancias entre tipos de prácticas terapéuticas
y modelos de referencia son estrechas pero existen, sin embargo,
algunas discrepancias. En efecto, como hemos señalado,
una práctica terapéutica predominante no implica
adhesión exclusiva al modelo teórico correspondiente.
Un cuarto de los psicoanalistas se refieren al modelo ecléctico
y entre los psiquiatras no psicoanalistas, la misma proporción
menciona el modelo psicológico, testificando así
que este último es aún una referencia teórica
importante (Guimón et al., 1998b). Bodkin et al. (Bodkin
et al, 1995) han observado la misma tendencia en los EEUU. La
diferencia entre prácticas y modelos es claramente más
fuerte en Suiza: el 96% de los psiquiatras de orientación
psicoanalítica adhieren al modelo dijnámico y
el 13% también menciona el modelo biológico. El
66% de los psiquiatras biológicos indican el modelo biológico
como su principal referencia y el 26% el modelo dinámico.
¿Significa esto que el eclecticismo será en el
futuro el principal modelo teórico de la psiquiatría
Suiza?.Basándose en la distinción introducida
por Lazarus (Lazarus, 1984), Beitman et al. (Beitman et al,
1989) distinguen claramente las dos nociones: integración
y eclecticismo. El objetivo de la primera es la síntesis
conceptual de diferentes sistemas o modelos teóricos.
La segunda, por contraste, es principalmente ateórica
en tanto que está fundada en la aplicación empírica
y pragmática de métodos y prácticas inspirados
por diferentes modelos teóricos.
Estos y otros (Post,1991, y Heim, 1992) autores creen que el
eclecticismo se eextiende en nuestro campo, por muchas razones.
Así, Beitman y al (Beitman et al, 1989) proponen que
existen al menos seis factores que abogan por la idea de eclecticismo
y de la integración conceptual de los modelos teóricos:
la proliferación de múltiples terapias, la insuficiencia
de cada una de las teorías tomada de forma aislada, la
ausencia de la eficacia superior de una terapia respecto de
otras, la búsqueda de factores terapeúticos comunes
a diferentes terapias, la importancia concedida a las características
de los pacientes y a la relación terapeuta-paciente y
las circunstancias sociopolíticas. Estas últimas
(reducción de recursos materiales, la influencia ejercida
por el sistema de los seguros sanitarios, el aumento de la competitividad,
etc.) aumentarán probablemente su presión sobre
el sistema de salud mental en el futuro.
En comparación con otros estudios, nuestros resultados
indican que en Suiza, el eclecticismo es ante todo predominante
en tres de las cuatro orientaciones teóricas: biológica,
social y sistémica. La situación institucional,
así como la diversidad de terapias en este marco de trabajo
han sin duda favorecido, incluso han hecho necesarias, estas
posiciones eclécticas, en detrimento de una defensa unilateral
de un modelo en particular. Por el contrario, la referencia
psicoanalítica es la más partidista y la menos
ecléctica desde el punto de vista de la referencia al
modelo psicológico y a las prácticas terapéuticas.
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