Vol. 2, núm. 1 - Marzo 2003     Revista Internacional On-line / An International On-line Journal  
El pensamiento evacuatorio como expresión de la insuficiencia yoica (pág.3)
Dr. Alejandro Gallego Mére.
 

4. EL PENSAMIENTO EVACUATORIO

Es importante diferenciar el concepto freudiano de proyección de la identificación proyectiva. En el primer caso se trata de una "externalización" de ideas, impulsos, afectos y actitudes, mientras que en la identificación proyectiva se "externalizan" partes concretas del Yo y de los objetos "internos" con sus correspondientes contenidos emocionales y ansiedades. En la identificación proyectiva existe una mutilación y un empobrecimiento de la propia estructura yoica, y la organización de una relación complementaria con el objeto sobre el que han sido depositados tales aspectos. El pensamiento "evacuatorio" se constituye con preferencia sobre estos mecanismos, por lo que adquiere una fisonomía singular y específica, pudiéndose a la par conservar relaciones de otro orden con otras representaciones objetales. Como venimos señalando, las identificaciones proyectivas pueden ser intrapsíquicas, dirigidas a objetos "internos", y en las que el vínculo se establece entre el núcleo central del Self y una internalización orbital. En concreto, las defensas maníacas se organizan básicamente a través de la identificación proyectiva del núcleo del Yo con objetos orbitales idealizados y omnipotentes, para desde el interior de los mismos y revestido de sus cualidades, tratar de forma denigrante a los objetos "externos" o a otras partes del "sí mismo". Tanto BION como ROSENFELD (ROSENFELD H, 1988) diferencian una forma "normal" de identificación proyectiva de la identificación "patológica". En la forma normal se introduce en el objeto un estado psíquico como medio de comunicarse con él acerca de un estado psíquico doloroso. En la forma "patológica" esto se produce por la "evacuación" de una forma violenta de un estado psíquico penoso para obtener una fantasía de alivio y control intimidatorio del objeto. La diferencia entre ambos tipos de identificación viene dada por la violencia del mecanismo y la incapacidad yoica de "contener" sus propias vivencias.

El pensamiento "evacuatorio", que se da con especial intensidad en la patología psíquica "grave", con la siguiente perturbación de la noción de identidad del sujeto, aparece también en formas más discriminadas de relación, originando una vivencia "cosificada" del "sí mismo" y del objeto que perturba en alto grado la capacidad de empatía en general y en la propia situación analítica, y en consecuencia, el logro de los necesarios "puntos de encuentro" para el proceso de cambio en la "cura". Crea, no solamente un falseamiento de la propia imagen y de los objetos significativos, sino una deshumanización y una dificultad de "encuentro" entre los mismos.

En esta situación de renegación del objeto "externo" y de utilización del mismo como puro soporte de las necesidades "evacuatorias", es pertinente plantearse cual puede ser la naturaleza de la acción terapéutica, y cuales sus posibilidades. Entendemos que existen dos procesos que deben ser tenidos en cuenta y que se desarrollan paralelamente. Por una parte, la conceptualización y la nominación de las identificaciones proyectivas, más allá de la significación mágica que se les asigna y su discriminación en cuanto a la pertenencia, y por la otra, el reaseguramiento del sujeto mediante la "contención" y la presencia del analista, que no se destruye por efecto de esas mismas identificaciones, aportando una confirmación del carácter ficticio ligado a las mismas. La capacidad de "rêverie", ahora del analista, y la forma nueva de relación que posibilita, será la base a través de la cual el proceso de cambio se hace posible. Con paciencia y teniendo siempre presente que esta forma "cosificada y "patológica" de relación, es en ese momento la única posible para el paciente. Crear y mantener una relación significativa, especialmente con enfermos en regresión, es una tarea más importante que la de dar interpretaciones correctas.

Debemos destacar el hecho de que cuando hablamos de la necesidad de una actitud interpretativa de las identificaciones proyectivas del enfermo, hacemos referencia a "señalamientos", a una función de nominación y de conceptualización de las vivencias, a "interpretaciones afirmativas", no a un trabajo de devolución de sus contenidos que supondría una definición de límites y por lo mismo movilizaría la angustia de separación. No podemos olvidar en todo momento, que es este temor lo que mantiene al sujeto en las "alteraciones esquizoides" de la personalidad. La permanente negación del analista y la consiguiente agresión que supone la propia actitud "evacuatoria", sin contacto humano y sin posibilidades de relación empática, es lo que hace tan difícil la preservación de la relación contratransferencial en estos momentos, salvo que el terapeuta esté muy lúcido respecto a lo que está ocurriendo y porqué.

En nuestro criterio, la significación de la "contención" va mucho más allá de lo establecido por MELANIE KLEIN, al considerar el objeto "externo" como el punto de partida de un proceso circular que devuelve las identificaciones proyectivas recibidas en forma de reintroyecciones "reparadoras". La presencia y la "contención" por parte del objeto "externo" es la vía por la cual el sujeto puede concebir una esperanza de "bondad" en su mundo "interno", pero a la par, es también la experiencia a través de la cual el sujeto puede elaborar sus fantasías de omnipotencia y renunciar a sus defensas narcisísticas, que se hacen innecesarias en la medida en que cesa la amenaza de separación. Como señala SPEZIALE-BAGLIACCA (SPEZIALE-BAGLIACCA R, 1988), "...solamente consiguiendo interiorizar, día a día, un analista no omnipotente, un analista que para pensar necesita tiempo y una relativa serenidad, podrá comprender que para ser consciente, para dejar de reprimir, de proyectar, de renegar, es necesario ponerse en condiciones de comprender y de pensar los propios sufrimientos antes de intentar solucionarlos". El paciente solamente podrá escuchar la interpretación o el "señalamiento" desde la tranquilidad de la no amenaza de separación y desde la comunicación a su propio nivel, no del nuestro. La capacidad del paciente para aceptar la imagen de "sí mismo" que el analista le ofrece, está directamente relacionada con su capacidad de confiar en su percepción de la persona que la presenta, "...cuando la rechaza, no solamente está rechazando una forma de verse sino también la figura del analista que le resulta ajena a sus vivencias". (BROMBERG).

5. BIBLIOGRAFÍA

BALINT, M. (1979) "La falta básica". Ed Piadós. Barcelona. B Aires. México.

BROMBERG, P. (1994). "Hable de tal forma que yo pueda verlo". Psychoanalitic dialogues, 4.

ABADI, M. (1984). "Yo te amo, porque amas tú, a quien Yo amo". Revista de Psicoanálisis,1. APA. B. Aires.

FROMM,E.(1959). "Ëtica y psicoanálisis". Ed Fondo de Cultura Económica. México.

RIEMANN, F."Sobre las ventajas del concepto de una fase pre-oral". Rev Psic Psiquiat y Psicoana, 19. México.

FAIRBAIRN, W.R.D. (1972). "Factores esquizoides de la personalidad". En Estudio Psicoanalítico de la Personalidad. Ed Piados. B. Aires.

GÁLLEGO MERÉ, A. (1994). "La construcción del vínculo y de la representación". Rev de Psicoanálisis y Psicología Analítica. Madrid.

KOHUT, H. (1977). "Análisis del Self. Ed Amorrortu. B. Aires.

RESNIK, S. (1988). "La experiencia psicótica". Ed Tecnipublicaciones SA. Madrid.

GARCÍA BADARACCO, J.E. (1985). "La identificación y sus vicisitudes en psicoanálisis. La importancia del concepto de objeto enloquecedor." Rev de Psicoanálisis, 3. APA. B Aires.

ROSENFELD, H. (1988). "Impasse e interpretación". Ed Tecnipublicaciones SA. Madrid.

SPEZIALE.BAGLIACCA, R. (1988). "A hombros de Freud". Ed Tecnipublicaciones SA. Madrid.


 
 
             
   
 
   

ASMR Revista Internacional On-line - Dep. Leg. BI-2824-01 - ISSN (en trámite)
CORE Academic, Instituto de Psicoterapia, Manuel Allende 19, 48010 Bilbao (España)
Copyright © 2002